Estuvisteis toda la tarde entre risas y hablando, cuando ya te cansaste de ir a caminar os metisteis en un starbucks, pedisteis unos refrescos y os lo tomasteis tranquilamente. Cuando se os hizo tarde pagasteis las bebidas y volvisteis de camino a casa. Mientras regresabais ninguno dijo nada. Al llegar a tu casa te despedistes de él con un sonoro beso en la mejilla y entraste.
-HOLA-chillaste nada mas pisar el umbral de la puerta.
-hola ____-dijo tu madre.-donde habías ido?
-con Liam a dar una vuelta-dijiste sonriendo.
-vale cariño.
-voy a ducharme-dijiste subiendo a tu habitación.
-vale.
Empezaste a subir las escaleras y te dirigiste a tu habitación. Cogiste unas braguitas a rayas blancas y azules, un sujetador igual, unos leggins y una camiseta de tirantes blanca con la cara de Minnie en el centro; la dejaste encima de tu cama y te dirigiste hacia el baño, te desnudaste, abristes el grifo y te metiste en la gran bañera. Te enjabonaste todo el cuerpo y el pelo y lo aclaraste. Cogiste una toalla de un color rosa palido y la enrollaste por tu cuerpo. Saliste del baño y entraste en tu habitación. Aun tenias el pelo mojado pero eso ahora no te importo, te pusiste la ropa y volviste al baño para dejar la toalla.
Por el camino de vuelta a tu habitación te paraste en la habitación de tu hermana pequeña. Sin darte cuenta una sonrisa se puso en tu cara al verla tan feliz jugando con tu hermano. Tu hermana al verte sonrió y vino corriendo a abrazarte. Tu hermano se giró y te sonrió; siempre os habíais llevado muy bien. Le devolviste la sonrisa y diste un beso en el pelo a Nuria que aun la tenias en brazo.
-quieres jugar?-te preguntó Nuria cuando la dejaste en el suelo y te tendia una muñeca.
-claro, me encantaría-dijiste sonriendole y cogiéndole la muñeca.
Os pasasteis la mayor parte de la tarde así, jugando y riendo los tres juntos como años anteriores. Cuando fueron las 10 vuestra madre os llamó para que fuerais a cenar. Hicisteis una carrera para ir a cenar y como es normal dejasteis ganar a la pequeña Nuria que ahora se encontraba en los brazos de tu madre.
Se sentaron en la mesa y tu ayudaste a tu madre a servir la pechuga rebozada con patatas que había preparado. Os sentasteis en la mesa y empezasteis a escuchar lo que la pequeña Nuria decía.
-hoy tampoco va a venir papa?-le preguntaste mientras quitabais la mesa.
-lo mas probable es que no-dijo ella.
-ya nunca esta.-dijiste mientras fregabas los platos.
-ya sabes la razón.-dijo ella metiendo los platos en el lavavajillas.
-ya, si yo no trabajara no tendriamos para vivir.-dijiste fingiendo su voz.
-______, no hables asi.-dijo tu madre molesta.
- es que ya estoy arta de que él no este aqui.-dijiste enfadada.-él se pasa todo el día metido en su oficina y haciendo vete tu a saber que.
-______ sabes que él solo hace su trabajo.-dijo intentando calmarte.-y ahora vete a tu habitación, es tarde.
Tu te marchaste subiste las escaleras cabreada y cerraste tu puerta de un portazo. Abriste la ventana y subiste al tejado a contemplar las estrellas, cosa que te relajaba mucho. Te tumbaste y pasaste así un buen rato, cuando te entró el sueño, bajaste otra vez y te metiste en la cama, poco a poco te fuiste durmiendo.
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